Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo
Francisco de Quevedo

lunes, 14 de mayo de 2012

INTRODUCCIÓN

Don Francisco de Quevedo y Villegas nació el 17 de septiembre de 1580 en Madrid. Su padre era secretario de la reina María de Austria, de quien su madre era dama de honor.
Estudió en el colegio Imperial de la Compañía de Jesús y continuó sus estudios en la Universidad de Alcalá, donde obtuvo el título de bachiller.
Comienza a ser conocido por sus creaciones literarias en Valladolid mas o menos en 1602, época también en la que nace su enemistad con Góngora.
El año 1606 vuelve a su Madrid natal en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna que se convierte en su protector. Se traslada a Italia en el año 1613, llamado por el duque de Osuna. El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo fue arrastrado en la caída y desterrado a sus posesiones de La Torre de Juan Abad, después, sufrió presidio en el monasterio de Uclés (Cuenca) y arresto domiciliario en Madrid. Por defender con virulencia la propuesta que el Apóstol Santiago fuese elegido el patrón de España, en pugna con los carmelitas que proponían a Santa Teresa, se vuelve a ver Quevedo castigado al destierro de nuevo en La Torre de Juan Abad. Con el advenimiento del reinado de Felipe IV cambia algo su suerte; el rey le levanta el destierro pero el pesimismo ya se había apoderado de él.
Su matrimonio con la viuda Esperanza de Mendoza (1634) tampoco le proporcionó ninguna felicidad al gran misógino y se separó de ella a los pocos meses.
De nuevo se siente tentado por la política, pues ve el desmoronamiento que se está cerniendo sobre España y desconfía del conde-duque de Olivares, valido del rey, contra quien escribió algunas diatribas amargas.
En diciembre de 1639 fue detenido y trasladado al convento de San Marcos de león, donde estuvo preso durante casi 5 años en unas condiciones muy duras. Según la versión tradicional, Quevedo fue encarcelado por haber colocado un poema satírico entre los pliegues de la servilleta del rey. Sin embargo, fue acusado de ser confidente de Francia.
Cuando es liberado, en 1643, es un hombre acabado y se retira a sus posesiones de La Torre de Juan Abad para después instalarse en Villanueva de los Infantes donde el 8 de septiembre de 1645 murió.

sábado, 12 de mayo de 2012

RECOPILACIÓN Y CLASIFICACIÓN


La obra poética de Quevedo ha sido difícil de recopilar, porque sus poemas habían estado circulando en muchos libros de otros autores o en muchos manuscritos.
Fue Antonio González de Salas quien, después de la muerte de Quevedo, los poemas de éste en El Parnaso español(1648), libro que incluye los poemas pertenecientes a las seis primeras partes o «Musas», clasificación temática en que, por su contenido, se asignó cada poema a una de las nueve musas de la mitología. Pero la labor filológica de Salas es deficiente: enmienda poemas, termina otros inconclusos y suprime bastantes. Además la mayoría de los títulos de los poemas es suya.
Se hicieron más ediciones, pero la que más esclarece los problemas textuales, fue la edición de 1563 de José Manuel Blecua.
Éste profesor, agrupó los poemas de Quevedo según un criterio básicamente temático. La clasificación es la siguiente:
  • Doce poemas metafísicos
  • Heráclito cristiano, conjuntos de veintiocho poemas metafísicos, religiosos y morales, dispuesto por el propio Quevedo.
  • Ciento nueve poemas morales.
  • Cincuenta poemas religiosos.
  • Once poemas líricos, grupo secundario constituido por ejercicios de estilo en los que se aprecian, no obstante, algunas de las constantes de la poesía de Quevedo.
  • Ochenta y un elogios, epitafios y túmulos.
  • Ciento cuarenta y nueve poemas amorosos.
  • Canta sola a Lisi, setenta composiciones amorosas dedicadas a una única dama.
  • Trescientos treinta y siete poemas satíricos.
  • Veintisiete jácaras y bailes.
  • Dos poemas épico-burlescos: Poema heroico de las necedades y locuras de Orlando La toma de Valles Ronces.
  • TEMAS Y MOTIVOS


    El corpus poético quevediano llama la atención, por su magnitud y por la variedad de asuntos abordados. Para analizarlo, se subdividen en cuatro grandes núcleos: religioso, moral-metafísico, satírico-burlesco y amoroso.
    Se trata de núcleos muy generales, cuyo ámbito es preciso segmentar atendiendo a sus motivos específicos.
    Por otra parte, los diferentes temas aparecen entrelazados en numerosos poemas.

    MOTIVOS RELIGIOSOS


    Aquí encontramos, aparte de los religiosos propiamente dichos, algunos del Heráclito cristiano. Podríamos englobar aquí los siguientes temas:
      • El arrepentimiento.
      • La fugacidad del tiempo. Tema basado en el tópico tempus irreparable fugit, une la idea del arrepentimiento ante el tiempo pasado mal empleado y una dimensión específicamente religiosa. El poeta expresa su dignidad angustiado, pero la constante referencia al poder divino y a su clemencia evitan la desesperación-
      • Dios, supremo juez. Para Quevedo, Dios es un ser implacable, abrumado por los pecados de los hombres
      • El hombre, criatura suplicante. Dios también es liberador del ser humano. En este tema, lo más frecuente es que el autor recurra a la paradoja.
      • La muerte. Se percibe como un hecho inevitable que acecha al hombre.
      • Cristo en la cruz. Siente cierta predilección por este tema, que puede deberse a: a) la importancia religiosa del motivo, pues es uno de los dogmas fundamentales de la doctrina cristiana; b) su hondo patetismo, que tan bien se avenía con la estética barroca; c)su relación con los principales motivos de la obra de Quevedo: la muerte en soledad y desamparo, vista desde una perspectiva exclusivamente humana; d) sobre todo, las posibilidades estilísticas que el motivo sugiere: la paradoja muerte/vida; abundancia de símbolos, antítesis amor hacia los hombres/ odio de los hombres…; y e) su inserción en una arraigada tradición artística occidental y española.
      • La dureza del corazón humano. Submotivo del anterior.
      • Motivos bíblicos y marianos. Concierne a la temática mariana y la bíblica, tanto en su corriente vetereotestamentaria como neotestamentaria.

    MOTIVOS METAFÍSICOS


    • La muerte. La contemplan desde una perspectiva desgarradora, aunque dentro de la seriedad estoica y de la perspectiva cristiana. Además es un elemento que se desea y se agradece.
    • La caducidad de las cosas humanasAl hablar de esto, Quevedo alcanza, tanto en prosa como en verso, algunos de sus momentos más vigorosos y expresivos.
    • El cuerpo, cárcel del alma.
    • Carácter igualador de la muerte
    • La visión trascendente. La desesperación solo se evita por el recurso a lo sobrenatural, a aquello que permanece más allá de la caducidad de la muerte.

    MOTIVOS MORALES


    Son fundamentalmente glosas o imitaciones de textos clásicos, fundamentalmente latinos. Aunque también, en otras ocasiones los motivos morales provienen de algún suceso histórico o literario. Por lo general, en todos estos poemas predomina la exposición doctrinal que combina estoicismo y cristianismo.
    • Aurea mediocritas. Propone al hombre pasar la vida solo con lo imprescindible, lo demás crea inquietud y desasosiego.
    • Contra la codicia. No se detiene en la codicia de bienes matriales, sino que alacanza también la codicia del poder, y avisa a quienes se encumbran por medios poco honrados.
    • La oposición virtud/vicioDe esta crítica se percibe cierta misantropía: Quevedo reacciona contra una realidad moral y, frente a ella, propone un ideal de virtud.
    • Beatus ille. Exalta la austeridad del sabio retirado.
    • La tiranía. Quevedo recupera aquí el vigor que se echa de menos en otros versos y condensa en ellos su espíritu severo moralista y su agudeza satírica. Vaticina ala tiranía una estepitosa caída.
    • La decadencia española. En un escaso número de poemas aparece de forma explícita la cuestión española.

    MOTIVOS SATÍRICO-BURLESCOS


    Según la clasificación de Blecua, esta poesía agrupa, junto a los poemas satíricos y burlescos propiamente dichos, las sátiras personales, las jácaras y los bailes.
    Dos criterios rigen esta agrupación: por un lado, un criterio formal y de tono separa la especifidad de jácaras y bailes del resto de poemas; por otro, un criterio temático distingue entre poemas satíricos (contra un vicio en general) y poemas burlescos (un vicioso en particular). Así encontraríamos las características siguientes:
    • Inspiración en el epigrama y la sátira clásicos. La decadencia de Roma vista a través de las sátiras de Persio y Juvenal corresponden con la desintegración del Imperio español y de la monarquía de los Austrias menos que Quevedo contempla en estos poemas.
    • Complementa con la poesía moral y religiosa. Aquí un desengaño moral, mientras que en las otras era un desengaño metafísico.
    • Amplía los límites de lo poético. Quevedo concibe el hecho poético como totalidad. De ahí que sus versos admitan todo acto humano. Además innova el panorama poético por su distintivo y peculiar empleo de la lengua.
    Los mecanismos lingüísticos mas usados por Quevedo en este tipo de poesía son:
    • El uso del sustantivo como adjetivo
    • Las combinaciones de prefijos (proto-, archi-) y sufijos en -ísimo
    • Los muy llamativos juegos de voces, equívocos e hipérboles que retratan objetos, personas y animales con una tendencia a la exageración.
    Los temas más característicos de este motivo son:
    • El ataque a los médicos y boticarios.
    • El ataque a las creaciones humanas. (plazas, jardines)
    • El ataque a los tipos de gente. (mujeres flacas, gordas, poetas, cornudos, viejos, que se creen niños, jueces corruptos...)
    • Sátiras personales. Aquí podemos incluir tres tipos de sátiras: las sátiras antigongorinas, las sátiras anticulteranas y otras sátiras personales (dedicadas a Ruiz de Alarcón, Pérez de Montelván, Jusepa Vaca, etc.)
    Por otra parte Quevedo fue una gran popularizador de las jácaras o romances de germanía. En ellas reproduce el uso de la jerga picaresca y el habla de los truhanes que poblaban aquella época. Gozaron de un gran éxito.